Mostrando entradas con la etiqueta COCINA GITANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta COCINA GITANA. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de octubre de 2017

La cocina gitana

La cocina es cosa de las mujeres, los hombres entran poco en la cocina.


Mirando recetas para preparar el curso me encontré que las recetas no eran iguales según los lugares de España de que se tratase. Los potajes y otros platos se adaptan a los alimentos de cada región, no es lo mismo un potaje del norte que del sur.


Lo que sí es común en la cocina gitana es el uso de los garbanzos, el hinojo y el azafrán. Se pone mucho azafrán, sino tiene color la comida es una comida de payos.


Es una comida sólida, utiliza poca carne, menos pescado, pero si mucha grasa y sobre todo vegetales y garbanzos. Son platos fuertes y sustanciosos (me comentan mis alumnas que cuando un plato tiene poco sabor no les gusta, sabe a comida paya).

Les gustan mucho los platos de cuchara, las sopas y sobre todo los potajes y los pucheros.

Los potajes son sencillos, llevan tomate, ajo, pimentón y también algo de morcilla o chorizo, mientras que los pucheros van con tocino, carne, pollo y lo que haya. Los dos pueden ir acompañados de legumbres, patatas y arroz y alubias.

Ahora eso sí, sea la que sea la comida, esta debe estar bien caliente, incluso en verano.

Es una comida no muy cara, hay muchas legumbres, patatas, carne de guisar y bacalao.


El bacalao lo toman salado, desalado, con legumbres, con verduras, es el pescado que más tradición tiene, supongo que por cuando se viajaba era lo único que no se estropeaba, además en Navidad no puede faltar porque trae buena suerte.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Olla Gitana

Este es el primer plato de la Cocina Gitana con el que comienzo el monográfico que sobre esta cocina quiero realizar.





Se elabora sin carne, solo con verduras, legumbres y fruta, si has oído bien fruta, en concreto peras el sabor dulzón de la fruta junto con la calabaza le da a este plato un toque diferente al habitual.


El tipo de cocinado no difiere en nada de un buen guiso de legumbres, ya que su elaboración es igual, aunque hay que ir un poco con cuidado con los garbanzos y las alubias blancas, ya que el primero necesita un poco más de cocción que el segundo.


Además, hay que recordar que los garbanzos se añaden a la olla cuando el agua está caliente mientras que para las alubias blancas el agua debe de estar fría.

Ingredientes
150 g de garbanzos
150 g alubias blancas
100 g judías verdes
100 g calabaza
1 pera grande
½ cebolla
1 tomate
1 rebanada de pan
50 g almendras
2 dientes de ajo
Agua
Aceite de oliva
Sal
Colorante
1 cucharada pimentón rojo

Deje los garbanzos a remojo durante 12 horas cubiertos con abundante agua.
Las alubias las deje a remojo también con abundante agua y durante 12 horas.


Puse una cazuela a fuego medio y eche las alubias, previamente escurridas, las cubrí de agua y cuando el agua estuvo caliente añadí los garbanzos y lo deje que hirviesen a fuego medio unos 35 minutos.

Pasado ese tiempo añadí a la cazuela la calabaza pelada y troceada, la pera pelada y cortada en cuartos y las judías verdes

Eche bien de colorante.

Vertí agua fría hasta que todo estuvo bien cubierto y lo removí bien,

Lo deje a fuego medio que hirviese durante 30 minutos.

Mientas prepare el sofrito y la picada.

Preparé una picada de ajos, almendras y pan que aportan mucho cuerpo.

Puse una sartén a fuego medio y echa 2 cucharadas de aceite, cuando estuvo caliente añadí las rebanadas de pan troceada, las sofreí hasta que empezaron a estar doradas. 

Incorporé los ajos y la almendras, los sofreí todo durante un par de minutos.

Lo eche todo en el mortero y lo machaque bien hasta que estuvo bien picado.

Lo reservé para luego.

Prepare un sofrito
Puse a fuego medio la misma sartén eché otras 2 cucharadas de aceite de oliva
Cuando ya estuvo caliente añadí la cebolla bien picada, eché un poco de sal y la sofreí hasta que empezó a estar dorada.
Agregue el tomate troceado, lo sofreí unos 4 minutos y eche el contenido del mortero que había reservado.
Lo removí bien y eché el pimentón. Lo sofreí unos segundos.

Pasados los 30 minutos de cocción de la cazuela eché el sofrito, lo removí todo bien y lo dejé que se cocinase 5 minutos más.

Retiré la cazuela del fuego y lo serví muy caliente como le gusta a los gitanos.