domingo, 29 de noviembre de 2015

Flores de espinacas

Esta vez ha sido mi marido quien se ha animado a entrar en la cocina.

La verdad es que se la bastante bien esto de cocinar.

Os explico  la receta tal cual el me la ha comentado el.

Ingredientes:

200 g. espinacas congeladas, pasta brisa, queso, mantequilla


Cuece las espinacas como indiquen en el envase. Normalmente meter en agua hirviendo, con sal, durante unos 8 minutos. Escurrir muy bien.

Abre la pasta brisa e intenta, con un rodillo de cocina, extenderla algo más (para que la pasta quede más fina). Con un vaso ancho, corta círculos de pasta. Al final, con los sobrantes de pasta, extenderla con el rodillo para aprovecharla completamente.

Hazle cuatro cortes diametrales a los círculos de pasta, sin alcanzar el centro. Sería como cortar la pasta en 4 trozos iguales pero dejando un hueco algo mayor a una moneda de 2€ en el centro, es decir, sin llegar a formar 4 trozos.

Precalienta el horno a 180º.

En el centro (en la parte no cortada), pon una loncha fina de queso, preferiblemente de forma redonda, que no llegue a la zona cortada.

Toma con una cucharilla unas pocas  espinacas y ponlas encima del queso, sobre  estas espinacas coloca un dado pequeño de mantequilla y luego otra vez espinacas.

Coge uno de los “pétalos” de pasta y envuelve la espinaca (con el queso y la mantequilla), haz lo mismo con  el “pétalo” contrario. Es el turno de los dos “pétalos” restantes. Se trata de formar una especie de capullo de flor donde se vea en el centro la espinaca.

En una bandeja de horno con papel de horno vete colocando las flores. Dará para unas 15 flores.

Mete las flores de espinacas en el horno, a 180º aproximadamente, durante unos 30 minutos.

Si se prefiere, 5 minutos antes del final, o cuando se apague el horno para que se terminen de hacer, echa sobre cada flor un poco de queso rallado (se puede rallar el propio queso utilizado en el fondo de la flor).

Servir templadas

Este fue el resultado.